Un estudio realizado con una pareja de gemelas durante 13 años, publicado en la revista Archives of Facial Plastic Surgery, demuestra que, si se usa correctamente, la toxina botulínica no solo es eficaz, sino que es completamente segura, incluso en tratamientos de larga duración.
Esta investigación, llevada a cabo con una pareja de gemelas, en la que una de ellas recibió inyecciones de Botox Vistabel dos veces al año, durante 13 temporadas, mientras que la otra no fue inyectada.
Al cabo de este tiempo, se ha podido constatar no sólo la seguridad de los tratamientos de este tipo a largo
plazo, si no que también se ha comprobado que esta terapia previene la aparición de arrugas de expresión y mitiga la profundidad de las que tienden a instaurarse con la edad y que son visibles incluso sin gesticular.
Los expertos aconsejan comenzar los tratamientos en torno a los 40 años y no hacerlos sobrepasados los 65, puesto que el botox no es adecuado para pieles envejecidas, descolgadas o demasiado flácidas
Cabe insistir en la necesidad de que los pacientes se informen exhaustivamente antes de someterse a un procedimiento de este tipo. Básicamente, deben buscar un centro acreditado y un facultativo (cirujano plástico, dermatólogo o médico estético) con experiencia y entrenamiento.
Fuente El Mundo Salud







